Salud canina (II): La leishmania, ¡el viejo nuevo conocido!

Esta enfermedad parasitaria está en boca de todos actualmente debido a que recientemente ha salido al mercado la primera vacuna contra ella en Europa. Hay muchas opiniones al respecto debido a su novedad, pero desde Dogged vamos a intentar dar un enfoque general al tema para que todos podamos estar informados y formarnos nuestra propia opinión.

Qué es la leishmaniosis?

La leishmaniosis canina es una enfermedad causada por un parásito microscópico llamado Leishmania infantum, que se transmite a los perros por picadura de un pequeño insecto llamado flebótomo o mosca de la arena, parecido a un mosquito pero mas pequeño.  Este flebótomo requiere humedad ambiental alta, pero a diferencia de los mosquitos, no se reproduce en aguas estancadas, sino en madrigueras y zonas de escombros.
Este parásito vive en unas células llamadas macrófagos que se encuentran en la sangre, piel y órganos internos. Cuando un mosquito hembra pica a un perro infectado toma los parásitos,  que se reproducen dentro de su estomago, y que transmite a un nuevo perro cuando vuelve a alimentarse. Ahí el parásito coloniza a los macrófagos del nuevo huésped y se dispersa con el tiempo por el organismo.
Dónde podemos encontrar el mosquito?
Son mas abundantes los mosquitos en las áreas rurales o lugares con arboles en las ciudades, como jardines y parques. La temporada de mosquitos en el área mediterránea empieza en mayo y finaliza en octubre. Durante el invierno están en estado de larvas. El ciclo de actividad es desde el atardecer hasta el anochecer.
La enfermedad existe en América Latina y en los países de la cuenca Mediterránea: Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos. España es un país especialmente afectado y la leishmaniosis esta presente en la mayor parte del territorio, sobretodo en la zona mediterránea. Las incidencias mas bajas las encontramos en Canarias (0%) i la cornisa cantábrica (1-4’4%) y los mas elevados en Cataluña (9-18%), Baleares (6-21%) y Andalucía (5-34%).

Cuáles son los síntomas?

Los síntomas en los perros infectados pueden no aparecer immediatamente, pues el periodo de incubación de la enfermedad varía de los 3 a18 meses. De forma excepcional la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años y algunos perros son resistentes genéticamente, aunque reciban picaduras de los flebótomos; por lo que, siempre y cuando estén correctamente alimentados y no estén sometidos a estrés, nunca tendrán síntomas.
El primer síntoma clínico más habitual es la pérdida de pelo, sobretodo alrededor de ojos y nariz. Según la enfermedad avanza, el perro pierde peso aunque no apetito. Son habituales las heridas en la piel, sobretodo en la cabeza y las patas en las áreas donde el perro esta en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse. En las fases terminales de la enfermedad, hay una hipertrofia de las uñas que parecen retorcidas. Los órganos internos también se ven afectados, pudiendo derivar en anemia, artritis e insuficiencia renal grave. Esta enfermedad puede provocar la muerte.

Cómo se diagnostica?
El diagnostico se hace normalmente mediante una analítica sanguínea, aunque pueden tomarse muestras de órganos como la medula ósea o las glándulas linfáticas. Los tratamientos ayudan a controlar los síntomas y duran varias semanas, pero el perro no se cura y no se impiden las recaídas posteriores. Se calcula que en Europa hay 2’5 millones de perros infectados con este parásito. Un buen control veterinario de forma regular y constancia en el tratamiento, permiten al perro tener una buena calidad de vida y un mínimo de recaídas.
Además, por si fuera poco, la leishmania es una enfermedad zoonótica. Esto quiere decir que puede transmitirse a las personas. No hay que adoptar ninguna medida especial  para no contagiarse si uno tiene un perro con la enfermedad, pues esta no se transmite directamente. Es el flebótomo, el que puede picar a las personas y contagiarlas, aunque el riesgo de contraer la enfermedad es mínimo, y se trata y se cura fácilmente. La incidencia en la zona mediterránea es baja excepto en las personas con un sistema inmunológico debilitado. Otras personas sensibilizadas a las picaduras pueden presentar una reacción fuerte de prurito ante estas. El riesgo de contraer la enfermedad esta relacionado con vivir en una zona geográfica donde exista la enfermedad, no con tener perro o no.

Cómo se previene?

Hasta ahora los métodos de prevención se habían limitado a reducir el hábitat de estos insectos y a evitar el contacto con el perro mediante el uso de insecticidas y repelentes. A pesar de la disponibilidad de estas medidas, la leishmaniosis canina no se ha erradicado en Europa. Los antiparasitarios externos tienen como objetivo evitar la picadura del insecto transmisor, pero no tienen ningún efecto una vez producida la picadura.
Tras 20 años de investigaciones, la empresa Virbac ha desarrollado la primera vacuna contra la leishmania en Europa. Esta vacuna incide en las defensas naturales del perro, potenciando la resistencia de su sistema inmunológico frente al parásito. Así, el perro se defiende “desde dentro”. Los estudios dicen que la vacunación protege de manera continuada y reduce drásticamente el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Se pueden vacunar todos los perros mayores de 6 meses que no tengan enfermedades parasitarias, incluida la propia leishmania, que se descarta con un test previo. El protocolo vacunal consta de una primovacunación de tres dosis separadas tres semanas entre si, y de un recordatorio anual para asegurar las defensas de manera prolongada. Se puede vacunar en cualquier momento, aunque si no se reside en una zona endémica y hay que viajar a una se debería contactar con el veterinario cuanto antes para saber los periodos de vacunación para la máxima protección.
Dudas y controversia acerca de la nueva vacuna

Existen mucha controversia sobre esta vacuna, debido a su novedad y el poco tiempo de circulación. Los comentarios más alarmistas sobre ella, hablan de reacciones nefastas en los animales, algunas con riesgo de muerte.
Nos gustaría, a titulo personal, puntualizar que todas las vacunas, de cualquier tipo, tiene una serie de efectos adversos poco frecuentes. Muchas suelen dar de manera habitual fiebre o decaimiento en las horas posteriores a la inoculación. En un porcentaje bajo de perros sensibles, se puede dar una reacción anafiláctica más o menos severa que puede cursar con dificultad de respiración, hinchazón, enrojecimiento, apatía, y mas raramente vómitos.
Esta reacción la puede producir cualquier vacuna, y el veterinario lo advertirá cuando vacune a su perro, sea de leishmania o de otra. En caso de presentarse alguno de estos síntomas (o en caso de duda), llevar al perro al veterinario para contrarrestar la reacción alérgica. El hecho que un perro nunca haya tenido una reacción así no quiere decir que no pueda tenerla en un futuro.
Así pues, con los datos que se tienen hasta el momento, la vacuna de la leishmania no tiene un riesgo superior a cualquier otra vacuna, y posee muchas ventajas contra una enfermedad tan crónica y grave.
Se aconseja para obtener la máxima protección para nuestro perro que:
  • Duerma dentro de casa por las noches, sobretodo de Mayo a Octubre;
  • Al primer síntoma o sospecha, llevarlo al veterinario para un chequeo (el tratamiento es mas exitoso si se comienza en las primeras fases de la enfermedad);
  •  Usar antiparasitarios externos para prevenir la picadura del flebótomo, como los collares Scalibor o las pipetas Advantix;
  • Vacunar al perro contra la leishmania, por si fuera picado que pueda enfrentarse a ella.
  • Ante cualquier duda o consulta, acudid al veterinario de confianza.

 ¡A disfrutar de los perros y del verano, pero con prevención!

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Un comentario

  1. Hola preciosa!! Por fin ceonsgui entrar en este blog pero en el escondite de las golondrina no hay manera, no se pero la pagina se va… Bueno pero aqued estoy. Feliz Af1o 2012 Te deseo toda felicidad del mundo. Me han encantado las muf1equitas que habeis hecho en el taller, yo hago unas pequef1ita que ya te ensef1are… Espero que tu perrito se cure, el mio nunca a cogido esa enfermedad pero de vez en cuando le hago los analisis por si… Espero que nunca le toque.Bueno amiga que por fin me alegro de poder dejarte un comentario, que te quiero un montf3n… y muchisimas gracias por siempre entrar en mi rinconcito.Un fuerte abrazo, pero de los grandes….!! Besitos Muuuuaaakkkkk….Diosa De Los Bosques.

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