Salud canina IV: ¿Cuándo y cómo desparasitar a mi perro?

Seguro que todos hemos oído que es importante desparasitar a nuestra mascota y es una gran verdad. Existen muchas pautas, variedad de productos, frecuencias… y quizás nos puede resultar un poco confuso, pero la realidad es, que debemos adaptar las desparasitaciones a cada caso en concreto: a cada animal y su riesgo.

No está sometido al mismo riesgo de parasitación un animal 100% urbano, que uno que vive en la montaña; igualmente un cachorro que un adulto; o un animal “basurero” que come todo lo que encuentra, que uno que casi no quiere ni su propia comida…

Las épocas del año también son importantes, pues las condiciones climáticas favorecen o inhiben la reproducción de diferentes parásitos. Podemos encontrar pulgas todo el año pero en cambio no encontramos garrapatas en invierno.  Aunque el calor suele favorecer a los parásitos,  a veces existen más contagios de pulgas en invierno que en verano ya que al pensar la gente que en invierno no hay, dejan de utilizar los métodos preventivos, y entonces los contagios son mayores.

También debemos tener en cuenta la situación doméstica. Es importante una buena prevención si conviven más de un animal, ya que se las pueden pasar entre ellos, y puede resultarnos muy difícil expulsarlas del hogar una vez conquistado. Y es de vital importancia, realizar una desparasitación ajustada y más frecuente cuando tenemos personas inmunosuprimidas en casa: niños pequeños, ancianos o por ejemplo enfermos de cáncer, ya que algunos parásitos pueden conllevar enfermedades o picaduras también a las personas.

Recordad que todos los productos antiparasitarios que se usan habitualmente tienen un carácter preventivo, para evitar que nuestra mascota sea parasitada, pero si eso sucede y nuestro perro o gato coge pulgas, garrapatas o gusanos intestinales, es importante acudir de inmediato al veterinario para administrarle el tratamiento curativo correspondiente, y en algunos casos, realizar algún chequeo de salud algo más extenso para comprobar si el parásito le ha transmitido alguna de las enfermedades de las que son vector.


Así pues, es muy importante, comentar con nuestro veterinario la situación personal y doméstica en la que nos encontramos, así como nuestros hábitos para con nuestro perro, de manera que pueda diseñar la pauta de prevención más adecuada en nuestro caso.


Sabina Artal Hermoso,
Adiestradora profesional y técnico en modificación de conducta .
Licenciada Veterinaria (UAB).

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