Tozudez?

En ocasionesnos encontramos conpropietarios que nos explican que sus perros sonmuy tozudos o desobedientes.No les hacen casocuando piden que sesienten o setumben, a noser que los propietariosmuestren enfado ose pongan muy autoritarioscon sus perros.

A veces puede tratarse de una falta de comprensión por parte del perro, es decir, no acaba de entender qué le estamos pidiendo. Pongamos un ejemplo:
El propietario de una perra le ordena a ésta sentarse. La perra, que según el propietario es muy tozuda, no se sienta a la primera; así que éste alza el tono de voz progresivamente hasta que la perra se sienta. Una vez sentada la broncacesa.
Tras esto, con la perra ya sentada, el propietario le ordena a la perra tumbarse. La perra es tozuda y no se tumba. El propietario alza el tono de voz progresivamente hasta que la perra se tumba. Una vez se ha tumbado la bronca cesa.
Paremos a ver qué está pasando por la cabeza de ésta perra, desde un punto de vista conductista:

“La broncacesa cuando me siento.Si aún así haymás bronca, la broncacesa cuando me tumbo.”

La perra enéste caso no estáentendiendo cuál esla ordensientaotúmbate. Sia ésta perra lepidiéramos que setumbara sin estarla perra sentada loque haría sería sentarse.Si le pidiéramosa la perra quese sentara mientras estátumbada no entenderíaqué le estamos pidiendo.
La perra ha aprendido una secuencia de acciones [de pie=> sentado => tumbado], destinadas a la evitación de un estímulo negativo (la bronca).
Es normal en éstos casos que la perra no muestre una actitud positiva entorno a la obediencia, ya que ha ido generando una frustración debido a que no puede comprender lo que se le pide.

Lo ideal en éste caso sería enseñar de nuevo a la perra las órdenes básicas, transmitiéndole la  asociación positiva entorno a la obediencia,y asegurándonos de que realmente está comprendiendo lo que le estamos enseñando.
Debe obedecer sin tener que enfadarnos con ella cada vez que le pedimos algo. Debe aprender a discriminar las órdenes que le damos, como SIENTA y TUMBA. Debe obedecer cuando se le pida tumbarse sin estar antes sentado [de pie=>tumbado], y debe poder obedecer cuando se le pida un sentado estando antes tumbado [Tumbado=>sentado].
Una de las fases del adiestramiento cognitivo-emocional consiste en emplear ejercicios de resolución de problemas. Éstos nos ayudan a asegurarnos de que el perro está entendiendo realmente lo que le estamos pidiendo. Así  establecemos una asociación positiva entorno a la obediencia.
En el adiestramiento cognitivo-emocional el perro no obedece porque le vayamos a dar una golosina o le castiguemos si no obedece. El perro obedece porque ha comprendido correctamente lo que se le pide, ha establecido una asociación positiva entorno a la obediencia, y se auto satisface obedeciendo a su guía.


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